La educación pública no es gasto: es inversión
Por qué recortar el financiamiento universitario es hipotecar la movilidad social de miles de jóvenes del interior.
Recortar el financiamiento universitario es hipotecar la movilidad social de miles de jóvenes del interior.
El financiamiento universitario tiene impacto directo en las universidades del NOA y en el acceso a la educación superior en Salta.
Hay una manera de mirar el presupuesto educativo que ordena toda la discusión: el financiamiento universitario no es un gasto, es una inversión. Y como toda inversión, se evalúa por su retorno: en este caso, la movilidad social de miles de jóvenes y la formación de los profesionales que cada provincia necesita.
Un actor clave del desarrollo provincial
La Universidad Nacional de Salta es un actor central del desarrollo de la provincia. Discutir su financiamiento es discutir, de manera muy concreta, las oportunidades de toda una generación del interior: jóvenes que, sin universidad pública y gratuita, no tendrían acceso a la educación superior.
Un planteo técnico y federal
El abordaje no es ideológico: es técnico y federal, con datos de impacto desagregados por provincia. Recortar el financiamiento universitario afecta de manera desproporcionada a las universidades del NOA y al acceso a la educación superior en Salta. El equilibrio fiscal es necesario, pero no puede lograrse hipotecando el desarrollo, el futuro ni el bienestar social.